03 enero, 2012

Capitulo 1: Donde empezar de nuevo (2)

Sin pensarlo dos veces, Kate se lanzó en el sillón esperando a que su hermano terminara de hablar por teléfono.
Sin duda lo que se venía era grande, y lo que mas temía, era que le hicieran daño a su gente, la cual era una de las razones por las que ella no contaba con muchos amigos en Doncaster, su único amigo durante toda su vida había sido Nathan.





Se incorporo nuevamente en el sillón mirando por el gran ventanal que se encontraba cerca de la mesa para cenar, la cual se encontraba al lado del living.
Miro atentamente el paisaje que mostraba aquel ventanal, sin duda era hermoso, una larga costa con su agua azul, el sol radiante mostraba un perfecto y soleado día, aquel lugar, sin duda, era maravilloso, solo esperaba que pronto no se tiñera de rojo sangre.

-          ¿en que estas pensando preciosa? – dijo él mientras se situaba a su lado
-          en que este lugar es bastante hermoso – dijo mientras suspiraba –
-          tranquila Kate, saldremos de esta, como hemos salido de las demás – dijo el chico para tranquilizar un poco a su hermana

El tiempo transcurrió rápido mientras ellos estaban abrazados mirando por aquella ventana, recordando aquellos viajes a la nieve, o aquella vez que ambos fueron hasta la playa, quedándose todo el día, disfrutando de la arena, y de las olas del mar cerca de la orilla. Sumergidos en aquellos recuerdos, no se dieron cuenta de que el timbre estaba sonando.

-          es el – dijo con un pequeño esbozo de sonrisa en sus labios - espera aquí – dijo mientras corría a abrir la puerta de entrada

La puerta se abrió, y un extravagante hombre apareció tras ella, se saludo cariñosa pero no excesivamente con Nathan para luego mirar a Kate.

-          ¿así que ella es la chica que necesita de mi ayuda? – dijo aquel señor de extravagante aspecto
-          Exacto, ¿crees que puedas ayudar? – pregunto Nathan cerrando la puerta tras de el
-          Claro que si, ¿Por quién me tomas? – dijo acercándose a la chica
-          ¿De qué hablan? – pregunto ella mientras sentía las manos del señor tomándole el cabello
-          tenemos que cambiar tu imagen Kate, no podemos arriesgarnos –

Nathan se quedo al lado de su hermana mientras el extraño hombre de cabello puntiagudo tomaba su pelo, unas tijeras y un poco de agua en una botella.

Poco a poco el cabello de la chica comenzaba a caer al suelo, para luego pasar a la tintura. Sin duda ella no sería la misma desde esa tarde, su cambio de aspecto también le traería una nueva vida, o al menos eso era lo que ambos hermanos esperaban que ocurriera.

-          ¿Qué piensas? – dijo el hombre que corto y tinturo cada cabello de la chica
-          Creo que se te fue la mano – dijo ella algo impresionada con aquel nuevo corte
-          Yo creo que te ves espectacular Kate, no exageres – dijo mirando tiernamente a la chica –
-          Fue un placer – dijo el hombre de pelos raros mientras se despedía de los dos chicos
-          Rosco, déjame darte las gracias, te debo una enorme – dijo el dándole la mano en señal de saludo, siendo correspondido por Rosco –
-          Cuando quieras Nathan, sabes que es un placer – dijo tomando sus cosas – cualquier cosa llámame – fue lo último que escucharon de él, tras la puerta de entrada –
-          ¿Rubia?, ¿es enserio? – dijo ella tomando su cabello antes castaño claro y largo, para ahora mirar uno Rubio, lacio y con el largo de un poco mas de los hombros –
-          Te ves preciosa Kate, créeme que si no lo hubiera visto yo mismo, no lo hubiera creído –  

Ahora lo único que faltaba era meter a Kate dentro de alguna universidad, socializar, actuar normal, para que nadie sospechara lo que realmente ocurría, tanto con ella, como con lo que la rodeaba.

Paso una semana, una larga semana en la que ella presento aplicaciones para algunas universidades cerca de ahí, y en todas ellas le pedían que esperara algunos días para que le respondieran su solicitud de aplicación, por mucho las solicitudes habían comenzado hace tiempo, por lo que ella prácticamente había perdido la esperanza.

Kate caminaba por la sala esperando a Nathan, cada vez que el salía del departamento, ella tenía un mal presentimiento, y solo esperaba a que el se encontrara tras esa puerta, pero esta vez era distinto, Kate no solo esperaba que volviera Nathan, también esperaba que el volviera con buenas noticias.

El repiqueteo del reloj la estaba matando, llevaba esperando a su hermano ya más de 3 horas, y aun no aparecía por el departamento, y estaba comenzando a pensar lo peor, cuando de repente se abre la puerta de entrada, con una Chica mirando expectante hacia ella. 
La cabellera de Nathan apareció junto a unas bolsas en las manos, estaba cabizbajo, eso definitivamente, no eran buenas noticias.

-          ¿y? – dijo la chica al borde de un colapso nervioso
-          Espera a que cierre la puerta Kate – dijo mientras la puerta tocaba la cerradura y las bisagras llegaban a su tope
-          ¿Qué tanto quieres que espere? – ella estaba casi histérica, no quería esperar más de lo que ya había esperado
-          Mostré todo lo que tenia que mostrar acerca de ti – dijo aproximándose a ella –
-          No es nada bueno, ¿cierto? – Kate ya estaba resignada a un nuevo rechazo
-          Quedaron impresionados con tus calificaciones, y tus aptitudes deportivas, estas dentro – dijo mientras le sonreía

Aquello era casi nuevo para Kate, sin duda, pasó por algunas escuelas, pero no logro entrar a la Universidad por el tiempo que gastaba escapando de lo inevitable, pero por fin lograría comenzar a estudiar. Las clases comenzaban en unos pocos días y ella parecía como una pequeña niña que entraría a su primer día de pre escolar.

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